Otro de los errores más comunes cometidos por nuevas empresas es operar con una marca y gastar en pagarle a un diseñador para dibujar el logo, comprar el dominio en GoDaddy y reservar el nombre de usuarios en redes sociales, sin haber si la marca se encuentra disponible. El problema de esto es que es muy seguro que, después de haber desembolsado $5,000-10,000 pesos, te des cuenta que esa marca ya se encuentra registrada y ahora tienes que ponerte a pensar en un nuevo nombre y volver a gastar otra lana para tener todo registrado.
De haber tenido los conocimientos generales sobre el registro de marcas o de haber contratado a un abogado para que te asesore en este proceso, pudiste haberte ahorrado, por lo menos, la mitad de ese dinero.